¡Queremos una infancia saludable!

¿Qué comen nuestr@s hij@s?

Sesamum

El 23% de l@s niñ@s en España sufren sobrepeso

La obesidad no solo tiene repercusiones importantes en la infancia, sino que además se asocia a un mayor riesgo de convertirse en un adulto obeso, con todo lo que eso puede conllevar: diabetes tipo II, hipertensión, enfermedad cardiovascular, depresión….

Odoo text and image block

¡Queremos una infancia saludable!

¿Qué comen nuestr@s hij@s?

L@s niñ@s necesitan energía y alimentos adecuados para poder crecer de forma correcta y con salud. Es vital enseñar a nuestr@s hij@s qué alimentos son saludables, y deben estar presentes en nuestras comidas diarias, y que otros son comida (o comestibles) pero no nos aportan alimento para nuestro día a día. Para que esto lo entiendan bien siempre pongo el símil de un coche que sólo funciona con gasolina porque si le ponemos arena o gominolas no arranca y se estropea. Pues en nuestro cuerpo pasa lo mismo, sólo funciona y no se estropea si le damos lo que necesita.

Es habitual que cuando hablo con madres y padres de la importancia de la alimentación saludable en los niñ@s digan que l@s niñ@s no comen ciertas cosas, que si le pone algo no va a comer. Hay que tener claro que lo más importante para que ell@s entiendan y acepten estos alimentos es que en nuestra despensa sólo haya productos saludables. Así sólo tendrán opciones sanas sea el desayuno, la comida, la merienda o la cena. En la sociedad que vivimos l@s niñ@s demandan productos no saludables, como no se trata de prohibir sino de entender y ser conscientes para interiorizar, se pueden ofrecer como un capricho esporádico para ocasiones especiales. Yo, que soy madre, con mis hijas lo hago así y para ellas es toda una fiesta poder comprarse unas chuches o elegir las galletas que desean, aunque saben que eso no es alimento (sobre todo que llevan mucha azúcar).

Nuestra preocupación porque no coman ha hecho que adaptemos las comidas a su gusto y la realidad es que la alimentación de nuestr@s hij@s es responsabilidad de los adultos, además de una herencia que dejamos para las generaciones futuras. Es importante comprender que un niñ@ que va al parque y come una bolsa de gusanitos es normal que a la hora de la cena no tenga hambre para comerse algo que no le atrae mucho. Es responsabilidad nuestra moderar el consumo de estos snacks poco saludables, que no aportan nada nutricionalmente hablando, para mantener el hambre cuando se llega a casa. No es necesario dar grandes explicaciones sólo que entiendan que les alimenta y que son caprichos.

¿Te animas a educar a nuestr@s hij@s en la salud? Pequeños pasos hacen un camino hacia otra forma de alimentarnos y estar sanos.